La nebulosa de la media luna, NGC 6888, se encuentra en la constelación del Cisne, a unos 4.700 años-luz de la Tierra. Los estudios realizados a este objeto indican que su formación se debió a la estrella central, visible en la imagen, cuando, hace unos 250.000 años se convirtió en una estrella tipo Wolf-Rayet. La estrella expulsó sus capas más externas, impulsadas por los fuertes vientos estelares, y éstas fueron ionizadas por la radiación ultravioleta. Estas estrellas suelen ser muy masivas y brillantes, y la nebulosa que vemos se formó debido a la enorme pérdida de material de la estrella.
La nebulosa del Casco de Thor, NGC 2359, aparecida como IAM en Septiembre de 2005, es el otro objeto tipo nebulosa Wolf-Rayet más conocido.
NGC 6888 es muy difícil de ver con un telescopio de aficionado. Es a través de fotografías cuando la nebulosa se hace perfectamente visible, aunque se necesitan telescopios de mucho diámetro y filtros especiales para hacer visible todo el complejo entramado de finas estructuras de gas. |